Los Ajaches

Los macizos de los Ajaches, al sur de la isla Lanzarote, están formados como todas las demás Islas Canarias, por el efecto de los procesos geológicos derivados de la apertura del Atlántico, iniciado en el Mesozoico, y agravado más recientemente por la presión existente en esta zona generado por el giro de África en el sentido de las agujas del reloj iniciado en la orogenia alpina del Terciario.

Al comienzo de la apertura del Atlántico, comenzaron las emisiones de lava sin aflorar a la superficie hasta hace unos 20 millones de años en la vecina Fuerteventura y 11 millones de años en la isla de Lanzarote.Macizo de los AjachesUbicado al sur de la isla, y con una antigüedad de 20 millones de años, se encuentra el macizo de Los Ajaches, zona de gran interés geológico y paisajístico.



Este espacio ha sido declarado Monumento Natural por la Administración canaria.

En su entorno se encuentran unos de los principales atractivos turísticos de la isla, las playas de Papagayo, de arenas blancas, con vistas al islote de Lobos y a la vecina isla de Fuerteventura.

La historia geológica de Lanzarote se divide en tres fases:

En una primera fase, hace 11 millones de años, durante el Mioceno, aparecen los restos más antiguos en la zona de Famara, al norte de la isla, y en los Ajaches, al sur.

Actualmente, los procesos erosivos han desmantelado estas formaciones. Su morfología es la de edificios erosionados que han evolucionado a formas acarcavadas con una buena red de drenajes caracterizados por valles en forma de “U” actualmente secos y áridos.

Característico de estas formaciones es el risco de Famara, donde se encuentra el mayor desnivel en la isla, unos 600 m. El punto más alto de Lanzarote se encuentra aquí, en las peñas del Chache con una altura de 671 m.


Una de estas maravillas ecológicas es el monumento natural de Los Ajaches uno de los puntos ecológicos más importantes de toda la isla y que fue declarado Paraje Natural de Interés Nacional en el año 1987, y clasificado como Monumento Natural en 1994.Se trata de este enorme macizo volcánico de unas 3009 hectáreas que posee una enorme importancia geológica a nivel científico.

A nivel geológico contiene edificios volcánicos modelados por la propia naturaleza que son un foco destacado de interés, mientras que a nivel paleontológico las riquezas ocupan el mismo nivel, ya que aquí se han encontrado más de un resto del Plioceno Inferior.

Pero al margen de lo estrictamente científico, a nivel turístico Los Ajaches representan un paraje de una belleza descomunal. Sus atractivos florísticos y faunísticos así lo demuestran, aunque hay que reiterar que los modelados volcánicos se roban todo el interés al destacar por su singularidad y su belleza.
Por otra parte,  el espacio de Los Ajaches representa un interesante paraje por su riqueza ornitológica. Así lo demuestra su declaración de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), la cual confirma que nos encontramos ante uno de los espacios naturales más ricos e importantes de todas las Canarias.


Una segunda fase es la que abarca la evolución de la morfología de Lanzarote desde el Mioceno hasta el Pleistoceno, que se caracterizó por los procesos erosivos de las dos formaciones, Famara y Ajaches. Posteriormente, han existido emisiones importantes de material magmático que han dado lugar a la unión de las dos formaciones antiguas.
 Se trata sobre todo del sector central de la isla que se caracteriza por la existencia de alineaciones de edificios formando los ejes estructurales de la isla, que coinciden con los ejes de formación de Fuerteventura con dirección NE-SO, algunos con avanzado estado de desmantelamiento, con una evolucionada red de drenaje en formas redondeadas, amplios valles, vegas y moderadas penillanuras.

Cabe decir que en esta etapa Lanzarote y Fuerteventura estaban unidas por el estrecho de la Bocaina y por la isla de Lobos. La última vez que lo estuvieron fue durante la última glaciación, la glaciación de Würm.
La tercera fase, geológicamente hablando, no tiene nada característico, aunque es la más importante desde el punto de vista antropocéntrico. Se trata de erupciones acaecidas en los siglos XVII y XVIII con emisiones alineadas paralelas a las de la anterior fase y edificios que no superan los 200 m. pero excelentemente conservados por la poca pluviosidad que se da en la isla y por una política de conservación muy estricta.


Estos macizos montañosos según todos los estudios de vulcanólogos  son de gran antigüedad, ubicados en el extremo norte y sur de la isla (Famara-Guatifay y Los Ajaches, respectivamente); conforman las dos áreas de vulcanismo más recientes, que conforman la zona de volcanes de Timanfaya,en el centro-sur, y el volcán y malpaís de La Corona, al norte; y, finalmente, una lengua de arenas de origen marino que atraviesa el centro de la isla, en el área conocida como El Jable.

Estos cinco espacios, junto al conjunto de islotes del Archipiélago Chinijo, al norte de la isla, albergan la mayor parte de los encantos paisajísticos de la "isla de los volcanes" esta isla a la que llamamos y conocemos como Lanzarote… y dentro de ella el entorno Los Ajaches es su corazón y su esqueleto.

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